
La crioterapia neurorefleja, o curación con frÃo, es una técnica natural e indispensable hoy en dÃa para el tratamiento diario de enfermedades agudas y crónicas.
El dolor persistente no es ningún estado añadido, al contrario de lo que se pensaba, sino que representa un mal funcionamiento del sistema nervioso humano y debe tratarse. El tratamiento del dolor continuo requiere una crioterapia cualificada.
Según un estudio de la OMS, un 30 % de los encuestados afirmaron que habÃan sufrido dolor al menos durante seis meses el año pasado, es decir, gran parte de estos dolores no pudieron eliminarse con los medicamentos de los que se dispone. La conscuencia fue que el dolor se volvió crónico.
Investigaciones cientÃficas realizadas con animales dieron como resultado que, por ejemplo la miositis origina cambios funcionales e histoquÃmicos en la médula espinal. Estos cambios acaban en un incremento de la actividad de descanso de las neuronas del puente troncoencefálico. El incremento de la actividad de descanso se produce por medio de impulsos bioeléctricos y quÃmicos procedentes de los tejidos periféricos dañados (Mense, Universidad de Heidelberg) e influye la sensibilidad al dolor.
Efectos fisiológicos de amplio espectro:
El tratamiento esta indicado en casos como: lesiones deportivas agudas, contusiones, hematomas, distensiones y roturas de ligamentos, asà como inflamaciones reumáticas. También la epicondilitis radialis y ulnaris, talón de Aquiles, artrosis en la rodilla, articulación tibiotarsiana superior, articulaciones vertebrales, isquialgia lumbar, braquialgia cervical, estadio de M. Sudeck I y II, tratamiento postoperatorio y muchas más.
Para los pacientes, la posibilidad del tratamiento con «shock térmico» y la terapia de luz suponen: